viernes, 17 de diciembre de 2010

Fugitivos.


Son las 1 de la tarde, estás junto a mí.
Un niño asustado me mira desde tus ojos.
¿Quién es? ¿A qué le teme?

Me dices hola, pero no te creo.
Te digo hola, y no me crees.
Se mueven bocas balbuceando nada;
cada uno habla consigo mismo.

Te digo qué hora es; no quiero saberlo.
Me dices la 1:05; no quieres responderme.
Tus ojos huyen despavoridos de los míos,
y sin moverte estás viajando.
Comienza el acertijo de siempre.

Son las 1 de la tarde, estás junto a mí.
Un niño asustado me mira desde tus ojos.
¿Quién soy ahora? ¿A qué le temo?
Te digo chao, pero no me crees.
Me dices adiós, y no te creo.
Mis pies se arrastran solitarios, dibujando muros,
los tuyos se van con los míos.

Escapamos, los dos,
¡correríamos si no fuésemos cobardes!
huyendo del dolor,
evitando vivir;
fugitivos del sufrimiento.

Son las 1 de la tarde. No estoy junto a ti.
Una niña asustada te mira desde mis ojos.
Nos decimos allí,
el más sincero adiós.

5 comentarios:

  1. Recién pusiste estas dos entradas?
    O las acabo de leer xD...
    Qué escenico este poema. Yo siempre te he dicho que estudies literatura, de esa manera perfeccionas tus errores, y comprendes un poco más la simétrica de la poesía.
    En fin, muchos saludos, siempre te leo

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  2. Me encató, de quién es peuquis ?

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  3. pensé que era de otra persona xD... oye dany wn, de pronto escribes harto y despupes como que desapareces

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