Wow! Qué ganas de torcer tu cintura y besarlo. ¿Porqué ahora, justo cuando parece empinar su cuello y mirar la trayectoria de las moscas? Ganas, deseos, líbido animalesco. Todo en una dosis a las 12 de la Mañana. Piensa en algo, niña… ¡Piensa en algo frígido! A ver, sólo veo cuadernos y la derecha sus grandes manos. Qué ansias de tomarlas y hacerlas pasear por mis mejillas. Esperen, ¡ esto no funciona! Controla las hormonas Daniela. Es que ya sabes que llegan como flashes desde el hipotálamo y se van dispersando por el torrente sanguíneo. Sí, lo sé, lo tengo claro. Al pensar en el torrente sanguíneo se me apaciguan las aguas. La ciencia siempre mata los chacras, y ridiculiza los romanticismos. Es su tarea favorita: demostrar que lo sublime tiene que ver más con el cerebro que con el corazón.
Me encanta esta sensación de comenzar a ser imperturbable. Cómo si me separara de la oxitocina, y negara que todo lo que me impulsa el cuerpo. Ahora bien, ¿ para qué negarlo? O por el contrario, ¿Por qué cuestionarse y no darle rienda suelta?
Ahí está de nuevo alzando ese hermoso cuello hacia la ventana. Pero es un cuello, ¿ saben? Cómo cualquier otro. Ahora ya no me importa. Wow! Lo he controlado.¡ Lo he controlado! Gracias, siento sus aplausos desde sus asientos.
- ¿ En qué piensas? _ me pregunta_.
- Que no prestas atención.
Vaya cosa que tiene la biología de indicarme los caminos correctos. Pero ya no me importan los buenos genes. Ahora comienza el trabajo duro: separarse de lo que nos hace tan igual a dos quiltros en la calle y un mono en la jungla. Y creo que hoy, agradecida de los años, me sentí torpemente, más humana que nunca.
Esto me recuerda mucho a lo que siempre hablamos jajajajjaja, yo me parezco a los monos de la jungla la mayoría del tiempo.
ResponderEliminarUn besote, y... ta wena la frase de Sheldon.
Te quiero