Lo que me enamora de las letras, es que no perecen. Y esa trascendencia, que sólo se presenta en el éter, en el universo y en la moralidad del ser humano, se esmera en conquistarme todos los días. Si de algo vamos a hablar, es de lo inefable, aquellas vicisitudes en las que el fonema ha quedado corto. Empaquetar aquello en letras, me ambiciona al punto de extender la naturaleza de las mismas palabras...
domingo, 10 de junio de 2012
"He aprendido que el amor verdadero es una forma muy intensa de perdón. No creo que las personas anhelen el amor porque detesten quedarse solas en casa las noches de Sábado ni porque teman ir solas a un restaurant. Buscan el amor porque quieren que alguien les perdone tener las gafas pegadas con cinta adhesiva, o cinco kilos demás. Desean encontrar a alguien que no se fije en nimiedades como un peinado horrendo, una risa ruidosa, o un sofá salpicado de patatas crujientes".
Lois Smith Brady
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