
Una persona normal sabría que, en estas circunstancias, no estamos juntos... no nos besamos, no nos damos la mano, no nos llamamos por teléfono. No sabes lo que hago, tampoco sé lo que haces, no nos juntamos a ver una película juntos; no nos tocamos ni recorremos el cuerpo del otro.
Una persona como yo y tú sin embargo, no lo sabe.
¿Quién sabe si me piensas al mismo tiempo que yo estoy recordándote? No sé lo que sientes, tampoco tú sabes lo que siento yo. Sé que escuchas a BB King un Viernes por la tarde, y que yo estoy escuchando a Eric Clapton. Sé que tocas la guitarra de vez en cuando, y tú debes suponer lo mismo.
Una persona normal se desespera e intenta averiguarlo. Una persona normal llama al otro, le pregunta acerca de sus sentimientos. Una persona normal convierte en acto sus pensamientos.
Una persona como yo y tú sin embargo, no lo hace.
Cada uno tiene una teoría diferente de por qué las cosas no son como antes. Cada uno intenta conformarse con la suya, repasada una y otra vez por su cabeza hasta convencerse.
Una persona normal no espera dejar de sentir para comenzar a hablar.
Una persona como yo y tú sin embargo, no lo hace.
Nos queremos?
Nos gustamos?
Mucho menos…
Mucho más…
quizás,
simplemente coincidimos en que
por más que escapemos,
nos dolemos,
y el silencio nos perfora todos los días
hasta desvanecerlo
todo.