sábado, 17 de abril de 2010

Síndrome Vrolok: La ignorancia de nuestro propio Universo.




" Con lo que se sabe de física hasta hoy, un alumno debe estudiar hasta los sesenta años, como para comenzar a producir conocimiento nuevo"
Schröndinger, Premio Nobel de Física.


A veces nos parece sinsentido el hecho de pasarse la vida entendiendo el Universo ( o una parte de él), para darnos cuenta de cuán ridículamente pequeña es nuestra mente en comparación; y cuán corta es nuestra vida en relación a la suya.

Me impacienta esperar 5 minutos un Big Mac, o 10 segundos a que me contesten el teléfono: ¿Cómo sería vivir los 10 mil millones de años de una estrella? Inimaginables, pues nuestra vida está hecha para- a diferencia del Conde Vrolock- comenzar a fallecer de a poquito a los 70 años. Y si fuese él dejaría de perder el tiempo con Emilia y las demás, y descubriría los misterios del Universo. Me cansaría de tantos años teniendo sexo y habría encontrado la manera de consumir sangre animal y darle las propiedades de la humana. Así no habrían muertes ni tampoco revoluciones, ni menos curitas apasionados con mi naturaleza.

La eternidad de Vrolok está en los libros. Y por cada uno que leemos, lo que hacemos es descubrir toda una vida humana dedicada al Universo. Es por eso que muchas personas no entienden el Experimento del Colisionador de Hadrones ( no les interesa y no les interesará jamás.). Y por más que yo estudie acerca de ello, podré entenderlo de manera conceptual y no matemática- que es la que sirve para aplicar en los experimentos y realidad concreta-.

Cuando nos dicen por la televisión que han " descubierto La Partícula de Dios", la que crea materia ( cuestión imposible para la química) , nos cuesta entender qué razonamientos llevan a tales conclusiones. Nos parecen más fáciles otras explicaciones más totales y tranquilizantes; por miedo, o por la misma flojera que impide a Vrolok convertirse en un Doctor que estudie las propiedades de la sangre. Preferimos ser como él, que aún tiene que pactar con humanos y esconderse; que ser como muchos teóricos e intelectuales que buscan por sí mismos las definiciones del Universo. Me encanta, por lo mismo, que Vrolock sea rechazado por Emilia.
Siendo tan viejo, ¿Aún no comprendes cómo se trata a las mujeres? ¿Aún no encuentras soluciones para tu condición?
" Eres todo un guapo, pero, lo siento Vrolok- debería decir Emilia-. No suelo meterme con imbéciles".

jueves, 15 de abril de 2010

Liberales vs. Socialistas


Yo y mi amiga tenemos un solo curso de Introducción a la Economía en la memoria, dieciocho años y la mitad de cientos de artículos económicos y culturales en la cabeza. Ella ha escuchado más veces a los Jaivas que yo, y viste hippie; actúa como una hippie y es consecuente con los valores de la extrema izquierda (podría afirmar que en su mundo personal se vive una completa igualdad ciudadana).

Es una excelente persona, muy caritativa y solidaria. Sin embargo, y sabiendo que no comparte la misma opinión que yo, conversamos de economía y política una vez a la semana. Ella está de acuerdo con la igualdad en todos los aspectos, aún cuando los bigotudos profes' en clases nos dicen que no es posible." Yo no sé si podrá ser posible"- le digo-, pero no estoy de acuerdo con la Igualdad en todos los aspectos. No tendría sentido, en primer lugar, ser psicóloga o ser Doctora en Psicología, o que existan los Premios Nobel, si es que voy a ganar las mismas retribuciones que un basurero. Claramente no tendría incentivo alguno, y me quedaría todo el día viendo el Facebook ( si es que el creador tiene el incentivo para hacerlo). Ningún cambio tendría sentido si todos tenemos lo mismo. No habría excedentes de producción, ni grandes descubrimientos y tecnologías (que tanto me gustan). Esto es porque nadie tendría impulsos a crear buenas ideas, o escalar y cambiar mundos. Las sociedad serían estáticas.

"Otra cosa- le dije- es que al basurero no le den lo básico para llevar una vida digna". Todos debemos ser iguales, en derechos y obligaciones, y permitir acceder a las oportunidades en igualdad con los otros. Lo anterior suena a utopía, pero al menos se debe aspirar a ello. El mundo de hoy está completamente seguro de que no debemos ser iguales, y que de hecho, en nuestras diferencias individuales radican los grandes avances. Si detrás de mi artículo identificaste a Rawls, es cierto, quizás se le parece, aunque me parezco más a sus críticos. ¿Qué sucede con los Paternalismos, si se brindan los bienes básicos en el Estado de Bienestar? Ese Estado que regala y no se asegura que la persona tome la oportunidad. La paradoja es así y la vivo a diario: JUNAEB nos da a todos los pobres, una chequera para alimentarnos. Un estudio hace 3 años, dio a la luz que más de la mitad de esa chequera es gastada en cigarros y trago. ¿Cómo cerciorarse que la oportunidad sea acogida, y que el bien básico sea realmente recibido para transformarse en un ciudadano activo? La postura es clave: o se obliga y se pierde la Libertad de la que tanto hablamos, o finalmente generamos a pasivos actores que reciben beneficios del Gobierno. Independiente de ello, y como las decisiones no pasan por nuestras bocas ni bolsillos, ella seguirá vistiendo hippie y yo seguiré perdiendo el tiempo en Facebook. Nos juntaremos todas las semanas en el mismo lugar, y luego de algunas chelitas, algún hombre en la memoria nos hará olvidar las satánicas disputas de liberales y socialistas.

miércoles, 14 de abril de 2010

Lenguaje: ¿Límite de nuestra mente?



Muchas de las personas se preguntan ¿Qué es la vida? ¿Quién eres? ¿Qué es la muerte, el significado del amor? Y no se dan cuenta que reducen, con su juego de palabras, un fenómeno de la vida cotidiana, a letras, a idiomas. ¿Cómo puedes hacer de un conjunto de actos, placeres y relaciones una definición? Amor es : bla bla bla. Pensar así, es desestimar las relaciones entre las cosas, suponiendo que son estáticas y permanecen corpóreas y encerradas en definiciones lingüísticas. ¡Existen sólo 100.000 palabras en el español y millones de sensaciones y vivencias! El problema de “existe la verdad, pues si no existiera, ello tampoco sería una verdad”, resulta ser una paradoja del lenguaje, y en sí no es un problema filosófico, sino que lógico. Cuando vamos al doctor y él nos explica que ciertos procesos neuronales han decaído, nosotros le decimos: ¿Y qué significa eso doctor? Cuando un físico nos explica que las partículas subatómicas no se destruyen, en cambio a ciertas velocidades pueden hacerlo, nos preguntamos: ¿Y qué significa eso? Cuando Einstein nos dice que la gravedad es una curvatura del espacio-tiempo, nos preguntamos: ¿Y qué significa eso? Suponemos en sí, que cada cosa de la naturaleza posee una estructura esencial, definible en palabras.

Para un hombre, nacido en un otoño de Abril y muerto casi en invierno, esto parecía ser una creencia muy errónea. Su nombre era Ludwing Wittgeinstein, y quisiera ocupar mi blog para conmemorar su muerte.

Para él, la lógica nos muestra los límites de nuestro mundo, y las palabras poseen sus significados de acuerdo a cómo se usen. Por ello, por entender de diferentes formas el AMOR ( palabra que encierra un montón de experiencias), Wittgenstein nos dice que “la filosofía es la consecuencia de mal entender el Lenguaje”. Quisiera que reflexionaran de aquello, de cómo las definiciones han complicado nuestro mundo, y han creado a la filosofía para solucionarlas.

“ Es lo que somos y lo que hacemos, lo que da significado a las palabras. Vemos el significado de lo que decimos como algo misterioso, oculto. ¡Pero nada está oculto! ¡Todo está a la vista! Son los filósofos los que enredan la madeja. Esto es porque, para ellos, el lenguaje es el límite de nuestro mundo”.

Ludwig Wittgenstein, en la película de Dereck Jarman

lunes, 5 de abril de 2010

Divorcio


Algunos se preguntan
en qué época estamos.
Y dicen que en la globalización,
en la Post-Modernidad,
en la era de la técnica,
y otras siutiquerías.
Todos sabemos
que son los años
del divorcio:
por diferencias
irreconciliables,
se nos separó
la teoría de la práctica.

domingo, 4 de abril de 2010

Consejos de la abuela



“Mija. Si va a ser psicóloga, no crea que sabrá lo que es la vida. Lo peor que puede hacer es comenzar a teorizarla, como si ella se escribiese y tuviese reglas. Como si fuésemos todos iguales. Cómo si pudiésemos insertarnos en las mentes de otros. Usted ha despertado en un mundo. Apenas con dos años, ya sabe que antes que usted, vivieron muchos más. Murieron muchos más. Con cinco se da cuenta que no sólo se parece mucho a ellos, sino que es uno más. Muchos años después se da cuenta que aunque no lo crea, morirá. Morirá como todos los otros, como la primera hojita que se posó en la Tierra hace millones de años atrás. Luego se da cuenta que no muere: se hace polvo. Allí toma conciencia de que usted vive porque muere. Y que a fin de cuentas, por más que sepa y descubra, morirá. Y más vale que lo quiera pues no cabe tanta gente en este mundo. No cabemos todos, y no seremos jamás felices por completo. Luego se da cuenta usted, que la muerte es una palabra; que la vida se compone de años. Que jamás verá ni sabrá que piensan los demás. Que apenas y sabe quién es. Luego piensa que le queda poco. Y se arrepiente de haber desperdiciado alguno de esos años, pensando que eres trascendente. La consuela el hecho de dejar memoria, de tener hijos y que ellos la cuiden a una. Finalmente no sabe ni qué pensar, pues te cansas. Le cansa caminar, respirar, hasta ver televisión. Le cansa tener dinero, pagar las cuentas, encender las luces, hacer el almuerzo a la misma hora de siempre, ir al doctor para seguir viviendo y prolongar algo que deja de tener algún sentido. Sin embargo desea seguir gastando su tiempo indefinidamente; lo único que en realidad poseemos. Y sigue mirando los autos para cruzar la calle, sigue asustándose con los temblores; con las arritmias y pre infartos. Para entonces la muerte… es un alivio. Y allí, en ese instante, agradeces la eterna sabiduría de la naturaleza.”

sábado, 3 de abril de 2010

Bienvenidos a mi país.



Bienvenidos a mi país:

No cabe en una caja de nueces

Tampoco sobra en el aire de un cuarto

Sin una línea trazada

Tiene fronteras y estandartes:

Mas no se asuste,

porque se pasa bien comiendo,

se baila con mucho Wendy,

se lee como perro,

por las mañanas nos besamos los pies

y nos lavamos los dientes.

No se sienta extranjero:

En mi país no hay inmigrantes

Ni vocabularios,

No se fije usted en los detalles

Mi país es un todo sin partes

Y una comunidad sin colonos:

Las margaritas salen todo el año

Y lloramos más en las primaveras.

No sé compliquen con dogmas y

Encubicados

Aquí todo luce permeable,

Nos gusta el arte

Aunque no sepamos lo que es.

En mi país nadie sabe nada

Por eso esperamos

Que nos cuentes,

Como es que otros países saben tanto más

Que un simio hambriento…

Porque si de sabios se ha buscado

Mi país es el sediento:

Nos gusta bañarnos en la playa con los libros

Y mojarnos con sus hojas…

A veces pareciera ser una página

Más tierna que el atardecer de Marzo,

Más dulce que la almohada a las doce,

O un beso sin lamentos.

No pida permiso para cruzar las aduanas

Todo se lo robaran: sus ansias, sus recuerdos

Aprenda a vivir con el hoy desde aquí

Y sea esclava de sus instintos

Libre es quién no nombra nada

Y tampoco niega todo:

No le negamos la pasada

Si es que usted es asesino, puta, díscolo o cantante de cumbia

Aquí todo se respeta por igual

Y nos limpiamos igual el poto,

No hay papeles ni Reinos

Aunque nos gustaría serlo,

Quién sabe qué es la soberbia

Si no sirve para nada,

Quién sabe qué es la verdad

Si tampoco nos importa:

Aquí, como le digo,

Se pasa bien en todas partes,

Y si usted es de esos que le gusta vivir sufriendo

Venga Ud, que por las tardes meditamos

Y nos sumergimos en los pozos de

esta vorágine de estupideces:

ahora comprendo que

quizás no soy buena guía turístico.

lunes, 22 de marzo de 2010

Madurez




¡Anda a acostarte porfiada!
me grita mi madre a veces.
De qué sirve,
me pregunto yo
si somos dos las que vivimos en mí,
y una está despierta
sin pretensiones de ensueño.

Una le pregunta a la otra,
y de terca desobedece,
una se empecina en contradecir,
y entre nos,
sí,
a veces nos ignoramos.

Nos conocemos en ocasiones,
cuando la una habla y la otra piensa,
cuando una maneja los brazos
la otra las piernas,
y confundidas
nos chocamos
en las conversaciones de café,
cuando una besa
y la otra se avergüenza.

A veces nos callamos las dos,
a veces gritamos al mismo tiempo.
Llegará el día del acuerdo,
del amor.
Los sabios le llaman
madurez.